Consiste en una prueba de detección de los cambios pre-cancerígenos del cáncer cervical, pero no pretende ni puede detectar otras formas de cáncer; como por ejemplo el cáncer de ovario, de vagina o de útero.
La citología debería realizarse anualmente a partir del momento en que la mujer pase a ser sexualmente activa. Los análisis anuales son especialmente necesarios para aquellas mujeres de alto riesgo. Los criterios para la clasificación de alto riesgo son los siguientes: · Verrugas genitales hereditarias. · Más de un compañero sexual. · Primer coito antes de los 18 años. · Fumadora. La frecuencia exacta de las citologías deberá ser consultada con su médico; en caso de que la citología tuviera un resultado anormal deberá ser repetida a los 3-6 meses.
PROCEDIMIENTO
Se recogen células en primer lugar raspando con una espátula, hecha de madera o plástico, en la superficie exterior de la cerviz. A continuación, se recogen muestras de las células del interior del canal de la cérvix utilizando un tapón de algodón o un cepillo de plástico. Ambas se extienden en una lámina de cristal, se fijan con un spray y se envían al laboratorio para su análisis.
PREPARACIÓN ESPECIAL
3 días de abstinencia sexual, no estar menstruando y no estar aplicandose óvulos cremas o duchas vaginales.